¿Qué es el Reiki?
El Reiki es una técnica de sanación energética de origen japonés, desarrollada a principios del siglo XX por Mikao Usui. Su nombre surge de dos palabras: rei (energía universal) y ki (energía vital del ser), y su principio fundamental es que existe una energía vital que fluye a través de todos los seres vivos.
Cuando esta energía está bloqueada o desequilibrada, el organismo es más propenso a la enfermedad, el estrés y el malestar emocional. El Reiki trabaja para restablecer ese flujo energético a través de la canalización de energía mediante las manos del terapeuta, colocadas sobre o cerca del cuerpo del consultante.
El Reiki no reemplaza los tratamientos médicos convencionales, sino que los complementa, apoyando los procesos naturales de recuperación del organismo.
Beneficios y condiciones que aborda
- Reducción del estrés y la ansiedad
- Mejora de la calidad del sueño
- Alivio de dolores físicos crónicos
- Equilibrio emocional
- Apoyo en procesos de duelo
- Fatiga y agotamiento vital
- Depresión leve y estados de tristeza
- Fortalecimiento del sistema inmune
- Acompañamiento en enfermedades crónicas
- Armonización general del bienestar
¿Cómo es una sesión?
La persona se recuesta cómodamente, vestida, sobre una camilla. La terapeuta coloca sus manos suavemente sobre diferentes zonas del cuerpo siguiendo una secuencia específica, o sobre aquellas áreas que requieran mayor atención energética.
La experiencia es profundamente relajante. Muchas personas describen sensaciones de calor, hormigueo, ligereza o simplemente una paz muy intensa. Algunas se duermen. Otras perciben imágenes, emociones o recuerdos.
No es necesario creer en el Reiki para que funcione. Lo único que se requiere es la disposición a recibir.
Duración de la sesión
60 – 75 minutos
Origen
Japón, siglo XX
Mikao Usui

